Se habla mucho de los efectos nocivos del sol en la piel, pero lo cierto es que, tomado con moderación, es fundamental para la producción de vitamina D, que tiene un papel esencial en los músculos y en los huesos. Te contamos los beneficios de tomar el sol en invierno para las personas mayores y qué ocurre cuando tienes déficit de vitamina D.

¿Por qué es importante tomar el sol en invierno?

Los beneficios de tomar el sol en invierno son numerosos y podemos destacar los siguientes:

  • Ayuda a regular el ánimo, a través de la serotonina. El cansancio, la depresión o el estrés se alejarán con la vitamina D.
  • Contribuye a dormir mejor, a través de la melatonina.
  • Aumenta el número de glóbulos blancos y, por lo tanto, las defensas.
  • Equilibra el colesterol, de hecho se ha comprobado que los niveles de colesterol son menores en verano.
  • Es fundamental para la producción de la vitamina D que interviene en el fortalecimiento de los huesos, el crecimiento celular y la prevención de determinadas enfermedades autoinmunes.

Estos beneficios pueden variar de una situación a otra teniendo en cuenta: la intensidad de la radiación UV (que varía en función de la latitud, la hora o la época del año, por ejemplo) o la pigmentación de la piel de cada persona (cuanto más oscura es la piel, más sol necesita para crear vitamina D).

tomar sol en invierno

¿Cómo detectar el déficit de vitamina D?

Puede ocurrir que tengas una carencia de vitamina D y no tengas síntomas o que sientas alguno de los siguientes:

  • Cansancio.
  • Dolor en los músculos.
  • Dolor de espalda (sobre todo en la parte baja).
  • Fracturas de huesos.

No obstante, siempre es recomendable consultar con tu médico para saber si los síntomas se deben a un déficit de vitamina D.

¿Cómo se aporta vitamina D al organismo?

Existen varias formas de aportar vitamina D a nuestro organismo.

  • Luz solar. Por un lado, a través de la luz del sol, aportarás cerca del 90% de la vitamina D que tu organismo necesita. Pero, al tomar el sol en invierno, debemos considerar que es una época del año en la que cubrimos nuestro cuerpo con más ropa debido al frío por lo que recibe menos radiación y que la radiación es menos fuerte que en verano, por lo que se deberá regular el tiempo de exposición.
  • Dieta. Por otro lado, otra forma de aportar vitamina D a nuestro organismo es a través de determinados alimentos como:
    • El pescado graso como el salmón, el atún, la caballa y la sardina.
    • Las setas.
    • El queso.
    • La yema de huevo.
    • El hígado de vaca.
    • Alimentos a los que se suele añadir vitamina D: leche, cereales, zumo de naranja, yogur, bebida de soja.
  • Suplementos con vitamina D. En el mercado existen preparados que aportan vitamina D para completar la dieta o que contienen colágeno para proteger tus huesos, tu piel o tus articulaciones.

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¿Qué personas tienen más riesgo de tener una carencia de vitamina D?

Algunas personas tienen mayores riesgos de tener una deficiencia de vitamina D:

  • Personas mayores que producen menos vitamina D.
  • Personas que tienen la piel oscura que tienen menos capacidad de producir vitamina D.
  • Personas celíacas.
  • Personas con sobrepeso.
  • Personas con osteoporosis.
  • Personas con una enfermedad renal.
  • Personas que toman determinados medicamentos que afectan a la vitamina D.

Si quieres conocer los niveles de vitamina D en tu organismo puedes hacerte un análisis de sangre y consultar con tu médico para saber qué tratamiento seguir en función de tus circunstancias.