Sentirse vitales es importante para la salud tanto mental como física. Desde luego, mantenerse en forma y sanos son factores clave para sentirse con energía y consecuentemente vivir una vida plena. Entonces, lo ideal es mantener esta sensación que nos hace sentir bien a lo largo de la vida. En este post traemos algunos consejos para aumentar la vitalidad y sobre cómo tener más vitalidad cuando somos mayores.

¿Qué es la vitalidad?

En los diccionarios, la vitalidad se define como “Actividad o energía para vivir o desarrollarse”. Sin embargo, esta definición puede adoptar diferentes matices según quién la describa. Por lo general, cuando hablamos de vitalidad nos referimos a lo que nos hace vivir, sentirnos activos y felices.

Los motivos por los que algunas personas aparentan ser más vitales que otras, pueden ser muchos. Entre ellos es posible destacar algunos elementos clave para ser vitales:

  • Tener una actitud positiva en el día a día.
  • La capacidad de adaptación.
  • La resiliencia o capacidad de superar eventos traumáticos.
  • Abertura hacia las novedades.
  • La motivación.
  • Las relaciones sociales.
  • El estilo de vida saludable.

Lo cierto es que la vida no es perfecta y a veces hasta las personas más vitales atraviesan fases de la vida en las que sus niveles de energía bajan. ¿Cómo podemos tener más vitalidad en estos casos?

Aprende a mejorar tu vitalidad

En un estudio realizado por Bupa y Sanitas, el 85% de los encuestado asocia una vida feliz con una vida sana, mientras el 86% espera mantenerse activo en la vejez. 

Como hemos dicho anteriormente, la vitalidad es la energía que deriva sobre todo de tener una buena salud. Por otro lado, como destaca otro estudio, la calidad de vida en las varias fases del individuo influye sobre el envejecimiento. Por lo que, cuidarse desde temprana edad es el primer paso hacia una vejez más vital.

como tener mas vitalidad

Proponemos, a continuación, algunos ejemplos de lo que te puede ayudar a mantener o recuperar tu vitalidad:

  • Tomar agua suficiente. La hidratación del organismo es muy importante para la salud. Sabías que uno de los primeros síntomas de la deshidratación es la fatiga? Esta afecta especialmente a niños y ancianos, por lo que hay que vigilar este aspecto.
  • Comer 5 veces al día. La alimentación, desde luego, es un elemento clave para la salud y cada vez somos más conscientes de la importancia de una dieta sana para mantenerse en forma. Según la OMS, lo ideal para comer equilibrado es repartir la ingesta calórica a lo largo del día, reducir el consumo de sal y azúcares libres y aumentar el consumo de frutas, verduras, legumbres, cereales y frutos secos.
  • Tomar los nutrientes adecuados. En determinadas fases de la vida o debido al tipo de actividad que uno realiza, es posible que necesite integrar determinados nutrientes para que su cuerpo disponga de los niveles adecuados. Los complementos alimenticios como Colvitae, por ejemplo, aportan nutrientes muy importantes que estimulan la producción natural de colágeno, proteína clave para la salud de los huesos, de la piel, del cabello y de las uñas.
  • Practicar ejercicio físico. Otro elemento clave para prevenir enfermedades tener más vitalidad consiste en practicar deporte. La práctica debe ser moderada, pero constante para ser beneficiosa. De este modo no sobrecargamos nuestras articulaciones y músculos, pero mantenemos la circulación activa y producimos las endorfinas, las hormonas de la felicidad.
  • Descansar adecuadamente. ¿Sabías que una persona se pasa en media 25 años durmiendo a lo largo de su vida? Y es que dormir es una actividad tan importante como comer porque nuestro organismo la necesita para realizar parte de sus funciones. Si no descansamos bien, nuestro cuerpo y nuestra mente resultarán afectadas. Un buen descanso, en cambio, nos permite recargar las pilas y mejorar nuestra vitalidad.
  • Respirar profundamente. Respirar es esencial para vivir y lo hacemos sin pensar. Tomar unas respiraciones más profundas durante algunos segundos a lo largo del día es recomendable para oxigenar mejor nuestras células. Con este hábito sencillo despejamos la mente y mejoramos nuestros niveles de energía.

La fatiga y la falta de motivación son el opuesto de la energía vital y a veces son el resultado de unos hábitos poco saludables. Además, pueden aparecer a cualquier edad. Por esto, es importante tenerlo en mente desde joven y seguir un estilo de vida sano y activo. De este modo, también podemos prevenir ciertas enfermedades y prepararnos para vivir mejor y con más vitalidad la vejez.