Los nutrientes de una receta tan tradicional como el caldo de huesos son imprescindibles para la salud. ¿Sabes cómo se prepara un verdadero caldo de huesos? Te lo explicamos en esta receta, junto a las propiedades de este plato y algunas alternativas para los que prefieren recetas menos tradicionales y más prácticas.

Caldo de huesos propiedades y beneficios

Desde tiempos antiguos es recomendado para pacientes convalecientes, por su alta concentración de nutrientes.

Hipócrates, médico de la antigua Grecia y padre de la medicina, ya hablaba del caldo de huesos como una medicina para resfriados y dolencias intestinales.

En el siglo XVIII, el farmacéutico y filántropo francés Antoine-Alexis Cadet de Vaux investigó las propiedades del caldo de hueso y hablo de sus resultados en Mémoire sur la gélatine des os et son application à l’économie alimentaire (Memorias sobre la gelatina de huesos y su aplicación a la economía alimentaria).

La sabiduría popular ha traspasado estos conocimientos a lo largo de siglos. Sin embargo, debido a los ritmos de vida cada vez más rápidos, hacer un caldo de huesos casero podría representar una misión imposible para muchos.

Un caldo de huesos casero, con ingredientes de calidad contiene:

  • Aminoácidos esenciales como la glicina que facilita la digestión y representa un elemento indispensable para la regeneración celular y la producción de colágeno en el organismo.
  • Sales minerales como magnesio y calcio. Que refuerzan el sistema inmunitario y los huesos.
  • Proteínas, indispensables para la vida porque a la base de cualquier actividad biológica del organismo.
  • Colágeno, una sustancia ideal para la salud de piel, uñas y cabello.

El caldo de huesos es el típico remedio de la abuela en caso de resfriados y recomendado para la remineralización del cuerpo después de una enfermedad. También, tiene propiedades antiinflamatorias y digestivas.

¿Cuándo ha sido la última vez que has preparado un caldo de huesos?

¡Ojo! El caldo de carne o de pollo no son lo mismo y, para preparar un caldo de huesos que aporte todos los beneficios y nutrientes que decíamos antes, hay que respetar la cocción lenta.

Las recetas tradicionales hablan de 8 a 48 horas de cocción según el tipo de hueso. Eso porque los minerales, proteínas y, sobre todo, aminoácidos y gelatina (nutrientes indispensables para nuestro bienestar) solo se extraen tras un período de cocción lenta.

De lo contrario, no se activan determinados procesos químicos y el resultado, aunque igual de sabroso, no tendrá las mismas propiedades.

Receta caldo de huesos casera

Para preparar esta receta en casa es recomendable elegir bien los ingredientes, ya que en ellos están los nutrientes que necesita tu cuerpo.

  • Una olla bien grande
  • 1 kilo de huesos (al gusto: pollo, cordero, ternera orgánicos de procedencia segura)
  • 1 cebolla
  • 3 zanahorias
  • 2 tallos de apio
  • 1 cucharada de sal de mar
  • Un manojo de perejil

Lava bien todos los ingredientes y colócalos en la olla. Cubre con agua filtrada fría hasta llenar la olla. Deja hervir a fuego lento durante al menos 6 horas (huesos de pollo).

Una receta muy sencilla, saludable y económica, ¿verdad? Sin embargo, contempla un ingrediente del cual no todos disponemos: el tiempo.

Los suplementos a base de colágeno son una buena alternativa en este caso. Puedes completar tus sopas de carne o de verduras de preparación más rápida con una dosis de colágeno hidrolizado.

Obtendrás los mismos beneficios de un caldo de huesos casero, con nutrientes de calidad y sin pasar tu día en la cocina.