A menudo muchas personas creen que llevar una vida saludable es sinónimo de realizar sobreesfuerzos en nuestro día a día y privarnos de muchas cosas. Sin embargo, podemos ir incorporando pequeños hábitos de lo más sencillos para darle a nuestro cuerpo todo aquello que necesite. Hoy te compartimos 5 pequeños hábitos que marcarán un antes y un después en tu rutina.

  1. Prioriza tu descanso. El primero de todos nuestros consejos no podría ser más sencillo y placentero: seguramente tienes que dormir más y mejor. ¿Sabías que la media de horas de sueño en España es de 6,8 al día, y más de la mitad de la población afirma dormir mal a causa del estrés? Cada cuerpo es distinto y no todo el mundo tiene las mismas necesidades de sueño, pero te recomendamos probar de dormir una media de 7 u 8 horas diarias y llevar unos buenos hábitos de sueño, como no usar pantallas justo antes de ir a dormir o alterar tus horas de sueño.
  2. Lleva una dieta correcta y equilibrada. Basa tu dieta en alimentos naturales, mínimamente procesados y con un correcto equilibrio entre micro y macro nutrientes. De este modo, te asegurarás de darle a tu cuerpo un sinfín de componentes y nutrientes necesarios para tu salud.
  3. Ayuda a tu cuerpo. A pesar de llevar una alimentación equilibrada, hay ciertos componentes que, con el paso de los años, dejamos de producir de forma natural. Uno de estos componentes es el colágeno. A partir de los 25 años, la producción natural de colágeno de nuestro cuerpo va disminuyendo año tras año. Por ello, recomendamos ayudarse de complementos alimenticios como Colvitae, para ayudar a tus articulaciones, músculos y huesos. Además, tienes 3 soluciones distintas según tus necesidades: Colvitae con Vitamina C, Colvitae Beauty o Colvitae Sport.
  4. Hidrátate correctamente. Tan importante es la alimentación, como la hidratación. Recuerda beber aproximadamente 2 litros de agua al día para que a tu cuerpo no le falte nunca una correcta hidratación.
  5. Lleva un estilo de vida activo. Evita pasar largas horas sentado/a e intenta apostar siempre por las opciones más activas físicamente. Usa las escaleras en lugar del ascensor, intenta ir andando en lugar de coger el coche para trayectos cortos e incorpora algún ejercicio o deporte a tu rutina.

Estos hábitos son más sencillos de lo que pensabas, ¿verdad? Esperamos que te hayan resultado de ayuda, que los incorpores a tu rutina y sobretodo, ¡que notes todos sus beneficios!