Es febrero y las gripes y resfriados están a la orden del día. Es difícil evitarlos al estar expuestos en el trabajo, el transporte público, e incluso en casa, sobre todo si se comparte hogar con niños pequeños. Sin embargo, hay algunos pasos sencillos que se pueden seguir para reforzar el sistema inmune, y subir las defensas. 

1. Cuidar la alimentación

Existen muchos alimentos ricos en selenio, zinc, vitaminas C y E, probióticos y omega-3, que nos ayudan a reforzar el sistema inmune.

Selenio: trigo, arroz, yema de huevo, pollo

Zinc: carne de vaca, pollo, pescado, hígado, germen de trigo, frutos secos

Vitamina C: naranja, mandarina, piña, limón, fresas

Vitamina E: semillas de girasol, avellanas, almendras

Probióticos: yogurt, kefir

Omega-3: salmón, atún, linaza

La dieta mediterranea y el consumo de productos de temporada son un buen comienzo. Además, a partir de los 35 años podemos integrar la dieta con algún complemento rico en proteína de calidad que nos ayude a alcanzar el consumo de proteínas ideal para mantenernos en forma y así combatir los tan desagradables resfriados y gripes.

2. No perder la forma física

Cuando hace frío apetece estar en casa, pero practicar ejercicio es muy importante para estimular y mantener el organismo en buena salud.

Aprovecha la temporada de esquí si practicas estos deportes, y si te quedas en la ciudad, no dejes de ir al gym, o al menos dar paseos largos. Caminar es un ejercicio también, sobre todo si consigues hacer los 10 000 pasos recomendados al día.

3. Exponerse al sol todos los días

Si el clima donde vives lo permite, aprovecha las mañanas para exponerte al sol entre 10 y 20 minutos. Exponerse al sol activa la producción de la vitamina D, otra responsable de reforzar el sistema inmune en invierno. Es recomendable hacerlo sin aplicar protector solar, ya que por un período tan corto de tiempo y teniendo en cuenta que la fuerza del sol en invierno no es igual, no se corre peligro para la piel.

4. Mantener una hidratación óptima

Beber suficiente agua cada día es muy importante para el funcionamiento correcto de nuestro órganos vitales, y como no, también para reforzar nuestro sistema inmune. Existe debate sobre la cantidad diaria recomendada de agua, pero ten en cuenta que también muchos alimentos son ricos en agua. Los pepinos, la piña, los espárragos y los tomates serían un buen comienzo. 

5. El descanso adecuado también ayuda a reforzar el sistema inmune

El descanso nocturno es muy importante para el correcto funcionamiento de nuestro organismo. Lo ideal es no desviarnos de las 6-8 horas de sueño recomendadas. Algunas de las células de las defensas se producen precisamente en estos momentos de descanso, así que mantener unos buenos hábitos del sueño es fundamental para reforzar el sistema inmune en invierno.