Empieza a hacer ejercicios en la oficina y olvida el dolor de espalda

Empieza a hacer ejercicios en la oficina y olvida el dolor de espalda

Dolor de espalda, tensión muscular, malas digestiones, inflamación de los tendones son entre las molestias más frecuentes entre las personas que trabajan en la oficina. Si es consabido que hacer ejercicio es la manera más indicada para prevenir dichas molestias, no siempre tenemos tiempo suficiente para practicar después de pasar 10 horas (como mínimo) fuera de casa. Hacer ejercicios en la oficina representa la única opción para muchos. En este artículo te presentamos los ejercicios más simples y eficaces para mantener el cuerpo en forma y evitar los problemas de salud típicos.

5 ejercicios simples y efectivos para practicar en el trabajo

El ejercicio es bueno para la salud y unos empleados sanos son más productivos. El concepto queda claro y por eso en muchas empresas ya se han puesto en marcha programas de ejercicios para la salud de los trabajadores. Entre las empresas que han apostado por una mejor vida de sus empleados destaca seguramente Google, que a la sala de gimnasio ha añadido una serie de ventajas en sus oficinas.

Se trata todavía de excepciones, pero las empresas son cada vez más sensibles a las cuestiones de salud. En Colvitae, por ejemplo, todos los trabajadores tienen a disposición los suplementos a base de colágeno hidrolizado para el cuidado de la piel, de las articulaciones y de los huesos.

Si no trabajas para Google no te desanimes, tú mismo puedes tomar la iniciativa e integrar una rutina de ejercicio simple pero eficaz para prevenir las molestias típica de quién trabaja en la oficina.

A continuación, te proponemos algunos ejercicios que puedes practicar hoy mismo:

  1. Relajación del cuello. Con la espalda bien recta empieza a dibujar unos círculos con la punta de la nariz. Primero hacia la derecha, realiza 5 círculos lentamente. Luego, con hacia la izquierda. Este ejercicio deberías realizarlo varias veces al día si trabajas delante del ordenador, puesto que te permite descontraer la zona cervical aliviar tensiones en las mandíbulas y te ayuda a despejar la mente.
  1. Estiramientos brazos. Sentado en tu escritorio, con la espalda recta, levanta los brazos hacia arriba y contrae los músculos de todo el cuerpo durante unos segundos. Luego relaja y baja los brazos. Repite 3 veces y realiza el ejercicio varias veces a lo largo del día.
  1. Estiramiento piernas. Empieza en la misma posición del ejercicio anterior, pero esta vez lleva las manos en el asiento para que hagan de apoyo mientras levantas las piernas estiradas hasta formar un ángulo de 90 grados con tu tórax. Mantén unos segundo y baja las piernas. Repite este movimiento 10 veces y al menos 2 veces a lo largo del día.
  1. Estimular la circulación en las piernas. Este ejercicio, también, puedes hacerlo mientras trabajas en tu escritorio. Mantén siempre la espalda erguida y simplemente apoya la punta de los pies en el suelo mientras contraes los músculos de las piernas. Mantén 5-10 segundos, relaja, y repite 10 veces. Es ideal para quién suele tener los pies fríos o problemas de circulación.
  1. Fortalecer los glúteos. Este ejercicio es tan simple como eficaz y lo puedes realizar en cualquier momento sin que nadie se entere. Mientras estás sentado en la silla solo tendrás que contraer los glúteos y mantener 10 segundos, luego relajar. Puedes hacer sesiones de 10 repeticiones y practicar varias veces a lo largo del día.

Fuente de la imagen: FisioMedit

Consejos extra para cuidar tu salud en el trabajo

Unos simples ejercicios en la oficina pueden mejorar mucho tu salud y forma física, pero no olvides que una alimentación equilibrada también ayuda.

Además, hay una serie de pequeños gestos que pueden hacer tu día en el trabajo más productivo y agradable:

  • Cuando te sientes estresado y sobrecargado, tomate unos segundos para levantarte y cambiar de ambiente. Sal a respirar al aire libre, si es posible. En menos de 5 minutos cambiará tu humor y podrás ver los problemas desde otra perspectiva.
  • Intenta crear una rutina y distribuir tus pausas a lo largo del día, de modo que no tengas que pasar más de 2 horas seguidas frente al ordenador. Lo ideal es hacer las llamadas pausas activas, con un poco de estiramientos o una caminata.
  • Bebe agua a lo largo del día, para mantener el organismo hidratado y oxigenado, e integra en la dieta suplementos que te ayuden a proteger músculos, piel y articulaciones.

Y tú, ¿qué haces para mantenerte en forma y vivir mejor tu jornada laboral?


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